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Vol. 11 Núm. 21 (2024): Slow Journalism: estilo, contenidos, nuevos formatos y audiencias
Portada n21, volumen 11

Coordinan: María Ángeles Chaparro Domínguez (Universidad Complutense de Madrid), Sonia Parratt Fernández (Universidad Complutense de Madrid), Sandra Marinho (Universidade do Minho), Tania Gentic (Georgetown University).

Frente a las noticias de última hora, el periodismo lento (o slow journalism) propone contenidos que invitan a la reflexión, basados en un proceso de elaboración y consumo pausados, donde se cuidan tanto el fondo como su forma. La transparencia, en cuanto a la financiación y rutinas de producción, es otra característica de este tipo de periodismo (Le Masurier, 2015), junto con la proximidad al público (Rauch, 2018). Son proyectos que se alejan del periodismo fast-food, de creación y consumo acelerado de informaciones (Rubio Lacoba, 2010), o del churnalism, que consiste en publicar piezas periodísticas basadas en comunicados de prensa (Davies, 2008). Estas malas prácticas de la profesión, junto con otros factores como el actual impacto global de la desinformación, explican en buena medida la pérdida de confianza en el periodismo. Según el último Digital News Report, menos de la mitad de la población (40%) confía en las noticias (Reuters Institute, 2023). Frente a esta creciente pérdida de confianza, el slow journalism ofrece un periodismo de autor que aporta serenidad y contexto, basado en fuentes de información contrastadas.

Tradicionalmente el periodismo lento se ha relacionado con el periodismo literario o narrativo en soporte escrito. Numerosas investigaciones han estudiado este tipo de periodismo en revistas hispanoamericanas y/o españolas (Zabalondo et al., 2022; Peñafiel-Saiz et al., 2022; Barranquero-Carretero y Jaurrieta Bariain, 2016), aunque algunas lo han abordado otros países como Estados Unidos (Cheng, 2023). Sin embargo, en los últimos años se han desarrollado experiencias periodísticas con las características de profundidad, alta calidad y riqueza estilística propias del slow journalism en otros soportes. Por ejemplo, en el ámbito sonoro, los podcasts narrativos de no ficción podrían considerarse una manifestación de este tipo de periodismo (Mehendale y Jaggi, 2023). No en vano, el futuro del slow journalism dependerá de su adaptación a estos innovadores formatos debido a los nuevos hábitos de consumo digitales (Manías-Muñoz et al., 2023).

En definitiva, se trata de una especialización periodística consolidada, que puede ayudar a que los medios se desmarquen de los contenidos falsos y recuperar así la confianza social perdida. Con este monográfico se intenta abarcar buena parte de las ramificaciones que presenta en cuanto a temáticas, formatos, soportes, modelos de negocio y públicos abordados.

Publicado: 29-02-2024
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