• En la crisis sanitaria. La libertad de expresión y el derecho a la comunicación frente a los bulos y manipulaciones En la crisis sanitaria. La libertad de expresión y el derecho a la comunicación frente a los bulos y manipulaciones
    Vol. 7 Núm. 14 (2020)

    Coordinadores: Carmen Costa-Sánchez (Universidade da Coruña) y Carles Pont Sorribes (Universitat Pompeu Fabra de Barcelona).

    Inmersos en plena crisis de la COVID-19, su impacto no solo alcanza el ámbito sanitario, social o económico, sino también el comunicativo. En esta situación de crisis sanitaria, los ciudadanos necesitan información para poder adaptarse y comprender lo que está pasando. Para reducir la incertidumbre y el miedo. La humanidad ha pasado por crisis semejantes, incluso peores. Sin embargo, hay tres aspectos que hacen diferente la emergencia de la COVID-19 de otras: la globalización, la aceleración y la sobreabundancia informativa, aquejada a menudo por noticias falsas. 

    Informar en caso de crisis de salud pública no es sólo una necesidad para la ciudadanía, sino también una obligación por parte de las instituciones sanitarias. Los ciudadanos tienen derecho a conocer los problemas sanitarios de la colectividad cuando impliquen un riesgo para la salud pública o para su salud individual, y la legislación recoge el derecho a que esta información se difunda en términos verdaderos, comprensibles y adecuados para la protección de la salud. La comunicación institucional se enfrenta estas semanas a un importante reto en la explicación de las medidas a adoptar, la gestión efectuada y los escenarios venideros.

    La crisis actual es también un desafío para periodistas y medios. Los medios de comunicación tradicionales y los nuevos medios se convierten en las vías de acceso principal a la información sobre la situación de la pandemia, al tiempo que en canales para intercambiar realidades, emociones y opiniones. La consolidación de los social media y las aplicaciones de mensajería permiten la transmisión instantánea de noticias de la crisis sanitaria global por diferentes formatos. El Coronavirus ha aflorado ciertas vulnerabilidades de las sociedades posmodernas que disponen de un alto volumen de información que estimula la incertidumbre.

    Además, en este contexto, las denominadas “fake news” encuentran un caldo de cultivo propicio a su proliferación. Bulos sobre el origen del virus, falsos remedios contra la enfermedad y hasta un falso boletín oficial del estado han circulado masivamente, con más o menos credibilidad entre la sociedad. También se ha utilizado el concepto del virus hoax, un anglicismo aparecido con Internet que sirve para definir una mentira que quiere divulgarse con la finalidad de engañar al receptor y que tiene una apariencia teóricamente seria.

    ¿Cómo se están informando los ciudadanos en la compleja situación actual? ¿Qué fuentes han ganado o perdido credibilidad? ¿Cómo están empleando medios tradicionales y redes sociales? ¿Cómo están comunicando las instituciones sanitarias? ¿Cómo están afrontando los medios la cobertura de la pandemia? Desde el presente monográfico, se buscan análisis y reflexiones en torno a la crisis del coronavirus, atendiendo a las múltiples dimensiones que ofrece el estudio de la comunicación y el periodismo.       

    Líneas preferentes de investigación:

    • Comunicación política
    • Comunicación institucional
    • Comunicación de riesgo
    • Comunicación de crisis
    • Comunicación para la salud
    • Hábitos de consumo de información
    • Uso de redes sociales
    • Uso de mensajería instantánea
    • Públicos y audiencias
    • Tratamiento mediático de la crisis
    • Análisis de la cobertura de prensa
    • Comunicación viral
    • Fake news y herramientas de verificación
    • Divulgación de información sanitaria
    • Cambios en las rutinas de producción de los periodistas
    • Comparativa entre medios de comunicación tradicionales y nuevos media
  • Tradición y progreso en la investigación en comunicación. Transformación y creación de teorías y metodologías ante los nuevos retos de la convergencia digital
    Vol. 10 Núm. Especial (2023)

    Coordinación: Eduardo Francisco Rodríguez (Universidad Carlos III de Madrid), Gloria Josefina Rosique Cedillo (Universidad Carlos III de Madrid), Marian Blanco Ruiz (Universidad Rey Juan Carlos) y Luis Gallardo Vera (Universidad Complutense de Madrid).

    La metainvestigación en Comunicación en España constituye una actividad autorreflexiva de las disciplinas que se engloban en torno al término “Comunicación” (Periodismo, Comunicación Audiovisual, Publicidad y Relaciones Públicas, tal y como establece el Libro Blanco de Títulos de Grado en Comunicación elaborado por la ANECA en 2005). La actividad autorreflexiva desde dentro de una disciplina científica supone un síntoma de su madurez (Martínez-Nicolás& Saperas-Lapiedra, 2011); sin embargo, hasta lograr este estadio autorreflexivo la Comunicación en España ha transitado por distintas fases: emergencia -años 60-70-, consolidación -años 80- y desarrollo -a partir de mediados de los años 90- (Martínez-Nicolás, 2009). La última etapa implica una consolidación madura de las disciplinas comunicativas  (Martínez-Nicolás, 2008), y su inicio coincide con la aparición del primer estudio sobre la investigación en Comunicación realizada en España (Cáceres & Caffarel, 1992).

     

    Resulta conveniente, por consiguiente, estudiar las prácticas investigativas que acontecen en el campo disciplinar de la Comunicación desde un prisma sistémico y crítico-autorreflexivo, a fin de detectar las contradicciones que se den en sus componentes, interrelacionados dialécticamente, estructurales, infraestructurales y superestructurales (siguiendo la clásica clasificación althusseriana) y que frenen su progreso. Los estudios metainvestigativos sobre la Comunicación en España de los últimos tiempos han plasmado un escenario sistémico que entiende que la investigación española en Comunicación ha experimentado un cambio sustancial desde el cambio de siglo (Reig, 2014). Se observa un incremento del número de artículos, revistas e investigadores (Castillo-Esparcia & Carretón-Ballester, 2010; Fernández-Quijada & Masip, 2013). Asimismo se constata que los centros de investigación han tratado de adaptarse a los nuevos procedimientos, los tiempos de producción y los criterios de evaluación de la calidad científica (Díaz-Nosty & De Frutos, 2017; Ibáñez, 2016).

    Empero, la intromisión de las medidas institucionales adoptadas, tanto las inversiones públicas en educación e I+D (Civil & Reguero, 2008) como las políticas de austeridad surgidas a raíz de la crisis económica (Bustamante, 2018), han afectado al desarrollo de la producción científica, evidenciando un proceso de maduración ambivalente. Por un lado, los centros que ofrecen titulaciones en Comunicación, los investigadores y las revistas científicas especializadas se han multiplicado por dos (Piñeiro-Otero, 2018; De Pablos, 2010). Por otro, se ha evidenciado un senda de crecimiento basada en la producción intensiva, donde las falsas autorías (Saperas & Carrasco, 2017), la escasa transparencia metodológica (Martínez-Nicolás & Saperas, 2011) y la inmadurez científica (Piñuel et al., 2011) parecen conformar la esencia de un modelo funcional de evaluación insuficiente, que se muestra incapaz para erradicar el sesgo, eliminar el trato preferencial o establecer el rigor y la transferencia de conocimiento como valores estandarizados (Rodríguez-Gómez & Goyanes, 2020).

    Forma parte de las prácticas de la producción científico-académica en Comunicación la innovación metodológica para el tratamiento de nuevos objetos de estudio que broten en el contexto de la sociedad de la información, posmoderna y postindustrial; innovación metodológica que puede ser abordada por la vía de la tradición sociológica o por la vía de la creación genuina dentro de la propia Comunicación. Es este el objeto de estudio, precisamente, acometido en el número que se presenta, titulado “Tradición y progreso en la investigación de la comunicación. Transformación y creación de teorías y metodologías ante los nuevos retos de la convergencia digital”. En tanto que iniciativa crítico-autorreflexiva del propio sistema de investigación en Comunicación, el número se marca dos propósitos: (1) reflexionar sobre qué teorías y metodologías son las más pertinentes a la hora de investigar la estructura simbólica, material y algorítmica de los grandes medios y plataformas digitales; y (2) vislumbrar marcos y culturas científicas que desvelen los desequilibrios del sistema e impulsen agendas transformadoras de trabajo, comunicación y comunalidad en red.

    Deseamos que este número de RAE-IC contribuya a la firme realización de estos propósitos.

  • La Comunicación Móvil
    Vol. 5 Núm. 10 (2018)

    Coordinadores: Alba Silva-Rodríguez (Profesora de la Universidade de Santiago de
    Compostela), Carlos Toural-Bran (Profesor de la Universidad de Santiago de Compostela) y
    Oscar Westlund (profesor en la Oslo Metropolitan University).

    Las potencialidades de los móviles en el campo de la personalización y de la conectividad inalámbrica han hecho que estos dispositivos comunicativos cuenten con una gran proyección futura en este momento en la industria de medios. La rápida expansión de los smartphones en el mercado en los últimos años se asocia también a su capacidad multifunción para un abanico muy grande de prácticas sociales.

    La implantación global de la telefonía móvil y el espectacular crecimiento del parque de smartphones y tabletas ha animado a los medios de comunicación a una clara apuesta por el diseño de estrategias para la elaboración de productos de contenidos pensados para los nuevos dispositivos. Los smartphones permiten que los usuarios puedan, a su vez, consumir y producir noticias y son poderosas herramientas comunicativas capaces de crear audio, vídeo, fotos y textos de manera case instantánea.

    Este dossier aborda la comunicación móvil desde una perspectiva multidisciplinar para reflejar los cambios recientes, los nuevos contextos informativos y los retos futuros que exige la comunicación en movilidad. Se aceptan trabajos que se aproximen a este campo de estudio desde una perspectiva sociocultural a partir de un enfoque  evolutivo, descriptivo, conceptual o enfocado a la integración de los dispositivos móviles en el escenario de la Sociedad de la Información.

    Este dossier publicará aquellos estudios que se centren en el desarrollo de contenido periodístico para móviles, tanto desde el punto de vista de la producción como de la recepción y la difusión. También tendrán cabida trabajos que versen sobre los efectos y consecuencias de la nueva producción multimedia para móviles, así como los que se centren en los nuevos modelos de negocio.

    Este número pretende reflejar una realidad poliédrica de la comunicación móvil y para ello se buscan estudios críticos de instituciones académicas e investigadores de todo el mundo que han analizado estos fenómenos en sus diferentes variables y objetivos.

  • Portada: Original y copia, del remake al meme Original y copia, del remake al meme: adaptaciones, réplicas y recreaciones en la comunicación
    Vol. 9 Núm. 17 (2022)

    Coordinación: Juan Francisco Gutiérrez Lozano (Universidad de Málaga), Natalia Meléndez Malavé (Universidad de Málaga) y Adolfo Carratalá Simón (Universitat de València).

    El monográfico que presentamos se marcó como objetivo abordar algunas tendencias con especial incidencia en la producción y circulación de contenidos de la comunicación contemporánea: las narrativas basadas en la repetición, versiones o reelaboración de mensajes preexistentes. La reutilización de materiales narrativos no es un fenómeno nuevo y ha sido objeto de atención desde diversos enfoques, desde las reflexiones sobre el original y la copia (Benjamin) o la recreación de mitos, hasta la intertextualidad (Kristeva, Bajtin) o la aportación de Genette, que nos remite a la acertada noción de palimpsesto, y hasta el más reciente interés por los remakes cinematográficos (Gray & Johnson) u otras adaptaciones del audiovisual, sin olvidar la actual vigencia de los relatos transmedia (Jenkins).

    Las posibilidades tecnológicas del universo digital están provocando, eso sí, una renovación de las lógicas de producción basadas en estas repeticiones o reelaboraciones, que favorecen incluso la participación de los receptores, ahora reconfigurados como emisores de renovados mensajes partiendo del original (fanfics, memes, etcétera). Precisamente dentro de esta línea de trabajos se encuadran en el presente número varios artículos seleccionados. Por ejemplo, “La audiencia prosumidora en Operación Triunfo (OT9, OT10 y OT11). ¿Revitalización del formato televisivo?”, de María del Mar Ramón López, Adriana Paíno-Ambrosio y Mª Isabel Rodríguez-Fidalgo, indaga en el estudio de caso de una experiencia transmedia, con la asunción por parte de los consumidores de un rol activo en el proceso de extensión desde la televisión lineal a segundas y terceras pantallas. Las autoras analizan desde el punto de vista de los propios públicos sus aportaciones como (re)creadores espontáneos de contenidos, tales como los ofrecidos por los seguidores del popular talent show a través de fanart o fanvids. El texto pone de manifiesto cómo la implicación de los receptores puede suponer un revulsivo, sobre todo ante el abandono o decrecimiento del consumo televisivo tradicional de las audiencias juveniles.

    Sin salir del medio televisivo, la propia imitación como recurso paródico resulta un aspecto interesante para estudiar la repetición y recreación de referentes de la cultura popular en los medios. Así se expone en la propuesta de Patricia Gascón Vera, titulada “La imitación en televisión. Caracterizaciones de líderes políticos en El intermedio, El hormiguero y Late motiv”. La autora establece un recorrido por este recurso humorístico en la programación televisiva española durante los periodos electorales, mediante un análisis cualitativo de estos tres formatos en los que cobra especial importancia. El estudio se completa con entrevistas a los propios responsables de estas parodias, los humoristas Joaquín Reyes, Carlos Latre y Raúl Pérez.

    El empleo del humor en la elaboración de nuevos contenidos a partir de mensajes que circularon con anterioridad también se subraya en el estudio “La apropiación y el reciclaje en la creación audiovisual como recurso crítico. Caso de estudio: La mano que trina. María Cañas”, de Francisco José Gómez Díaz. Su trabajo indaga en cómo la técnica apropiacionista, facilitada gracias a los recursos que ofrece Internet, se revela como una estrategia para documentar y elaborar un nuevo discurso sobre la sociedad contemporánea y el desarrollo tecnológico. El análisis de la obra de la denominada archivera de Sevilla muestra cómo la voluntad artística, crítica y humorística se aprovecha del reciclaje de piezas audiovisuales para crear nuevos relatos en vídeo con los que devolver a la sociedad de hoy un incómodo reflejo de sí misma.

    Es evidente que el uso con una intencionalidad satírica o humorística de todo tipo de material mediático (fotografías, vídeos, audios, fragmentos de producciones televisivas, cinematográficas o digitales) supone uno de los elementos con más peso en las recreaciones que estudia este monográfico. Así, el grueso de los artículos de este especial atiende con profusión al meme, producto comunicativo muy significativo de nuestro tiempo, como fenómeno digno de estudio cuya presencia se ha tornado ubicua en nuestra cotidianeidad con su circulación masiva y viral a través de numerosos dispositivos y plataformas. Tres artículos del especial incluyen una revisión tanto de los creados por los propios receptores como aquellos elaborados de manera más profesionalizada, así como su uso en redes sociales o desde la comunicación comercial o corporativa.  

    En “Humor e identidad como recursos expresivos para la construcción de marca en redes sociales. El caso de Malacara”, de José Luis Torres-Martín, Andrea Castro-Martínez y Pablo Díaz-Morilla, se desentraña este fenómeno viral humorístico a través de una entrevista en profundidad con su artífice y el análisis de la estrategia comunicativa digital de sus perfiles en varias redes sociales. Los autores concluyen que el manejo de referentes intertextuales de la cultura popular es uno de los factores del éxito de la iniciativa. En este último sentido incide también Iván Navarro Flores en su texto “Los autores de memes en Instagram y la mediatización de la música urbana en España”, en el que mediante la etnografía digital identifica la aparición de una “memesfera” en Instagram compuesta por creadores de memes especializados en determinadas temáticas, de entre los que existe un grupo dedicado a la producción de memes sobre los personajes y sucesos vinculados a la música urbana. El artículo ahonda en las relaciones de interdependencia de estos creadores con otros perfiles del sector, como los artistas y los públicos.

    También con el foco en el modo en que las audiencias interactúan con los nuevos mensajes distorsionados que circulan por Internet, el artículo “Estudio comparativo sobre el potencial del meme como recurso de comunicación política: recepción, usos y significados en estudiantes universitarios (Ecuador-España)”, de Santiago Tejedor, Fernanda Tusa y Laura Cervi, reivindica el meme como elemento de ejercicio de la libertad de expresión, que permite intervenir en la esfera pública criticando y cuestionando el poder con humor e irreverencia. Los resultados de las encuestas al alumnado participante en la investigación muestran cómo los memes revitalizan el discurso político ciudadano.

    Cerrando las aportaciones recogidas en este especial, y tratando también una cuestión nuclear de las propuestas posibles, en relación con las referencias cruzadas o intertextos se encuentra el artículo sobre versiones y adaptaciones (en este caso cinematográficas) titulado “Intertextualidad en la obra cinematográfica de John Carpenter: del remake al homenaje fílmico” de Alfonso M. Rodríguez de Austria Giménez de Aragón y Andoni Iturbe Tolosa. El texto presenta la obra de Carpenter como vehículo de homenajes y guiños así como, a su vez, fuente original de posteriores remakes, de cuyos equipos productores incluso formó parte. También el remake cinematográfico es el asunto que vertebra el trabajo “Formas de producción en el cine español. Los remakes participados por Telecinco Cinema”, de Francisco Jiménez Alcarria y Ana Mejón. En su trabajo, ambos investigadores someten a análisis cuatro adaptaciones participadas por esta productora en los últimos años, en la mayoría de casos remakes de comedias italianas que lograron tener mayor éxito en taquilla que las originales, para concluir que los productos generados por medio de esta estrategia logran una considerable aceptación entre los públicos y maximizar los beneficios reduciendo los riesgos e incertidumbres empresariales.

    Junto a los ocho artículos del monográfico se incluyen además dos textos de firmas invitadas que pivotan sobre dos de los ejes principales propuestos para este especial: el primero sobre el original concepto de humor hipermediático, en este caso el “live-tweeting” de acontecimientos comentados a través de memes, a cargo de Damián Fraticelli, profesor e investigador de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de las Artes (Argentina). El autor se centra en los complejos procedimientos de apropiación colaborativa que supone este fenómeno, que debe tenerse en cuenta como imprescindible hoy en día para comprender cómo se construyen los acontecimientos en las sociedades contemporáneas. Asimismo, la segunda firma invitada, Concepción Cascajosa Virino, profesora de la Universidad Carlos III de Madrid (España), subraya en su texto cómo el reciclaje narrativo se ha erigido en una fuente de alimentación de los catálogos internacionales y estatales de los servicios de vídeo bajo demanda, y subraya cómo, además, este recurso creciente en la producción audiovisual contemporánea alienta asimismo la construcción de marcas en el nuevo ecosistema de plataformas digitales, al tiempo que se entrelaza de manera simbólica o nostálgica con los contenidos heredados de los grupos mediáticos de la televisión tradicional.

  • El futuro de la radio
    Vol. 4 Núm. 7 (2017)
  • Audiencias críticas y activas. De consumidores a ciudadanos
    Vol. 7 Núm. 13 (2020)

    Coordinadores: Mònica Figueras Maz (profesora de la Universitat Pompeu Fabra y directora Sección Estudios de Audiencia y Recepción de la AE-IC); Iolanda Tortajada (profesora de la Universitat Rovira i Virgili y coordinadora sección Estudios de Audiencia y Recepción de la AE-IC) y Alejandro Barranquero (profesor de la Universidad Carlos III de Madrid y director Grupo Temático Comunicación y Ciudadanía de la AE-IC).

     

    En los últimos años, la rápida expansión de las tecnologías informacionales y la reorganización de la sociedad civil proporcionan un nuevo contexto de oportunidades para la construcción de procesos críticos de recepción y apropiaciones mediáticas ciudadanas. La nueva coyuntura sociopolítica e infotecnológica favorece un nuevo marco de oportunidades para que los públicos tradicionales, antes actores pasivos del proceso informacional, se conviertan en audiencias activas que reinterpretan, vigilan, negocian e incluso se apropian de las tecnologías a su alcance para proporcionar feedback a los medios o de cara a construir relatos autónomos en torno a sus imaginarios, valores y modos de vida. 

    Si el mercado de los grandes medios, la publicidad y las industrias culturales aboca a una concepción de la ciudadanía como mera consumidora pasiva de información, hoy son cada vez más los individuos, colectivos, movimientos sociales y asociaciones de la sociedad civil que se organizan y reclaman una participación activa en el sistema mediático. Desde estas instancias se hace pues posible redimensionar la labor de unos medios que tradicionalmente se han agotado en lo meramente representativo y que poco a poco transitan o deben transitar hacia mayores cuotas de participación, calidad y servicio público. Hablamos pues de nuevas prácticas de producción, distribución y recepción mediáticas que contribuyen a que la ciudadanía se autorrepresente, escriba sus propios relatos y reclame derechos, necesidades y demandas no siempre atendidas por los medios generalistas.

    Hoy en día son muchas las potencialidades mediáticas y tecnológicas que favorecen la articulación de una ciudadanía informada, crítica e independiente. Los medios públicos, comerciales y comunitarios ofrecen mecanismos (más o menos unidireccionales u horizontales) para que individuos y comunidades se expresen, ya no como meros espectadores o consumidores, sino como sujetos que reclaman su condición ciudadana mediante el uso y la apropiación de la palabra, el sonido o la imagen. A menudo, estas producciones nacen en espacios no hegemónicos. Otras veces, los públicos consiguen abrir brechas participativas en los grandes medios de cara a hacer circular sus mensajes e imaginarios entre públicos mayoritarios.

    Este número especial constituye un necesario un espacio de reflexión, diálogo y problematización acerca de las profundas mutaciones que hoy atraviesa el estudio de las audiencias y recepciones desde la perspectiva del derecho a la comunicación y desde valores como la democracia, los objetivos del desarrollo sostenible o la justicia social y ecológica.

  • Medios colaborativos y resiliencia ciudadana: comunicación participativa ante tiempos de crisis
    Vol. 10 Núm. 19 (2023)

    Coordinación: Sergio Villanueva Baselga (Universitat de Barcelona), Dafne Calvo (Universitat de València) y Alejandro Barranquero (Universidad Carlos III de Madrid).

    El mundo contemporáneo atraviesa por un momento de enorme complejidad e incertidumbre. A las múltiples crisis sociales que se suceden ‒crisis como la medioambiental o las derivadas de la pandemia del COVID19 y la guerra de Ucrania‒, se suma un panorama cambiante de medios en los que el propio concepto de comunicación se desborda, así como la cantidad de estímulos e información inconexa que buscan nuestra atención. Frente a la aceleración del tiempo histórico y la perplejidad que las crisis generan, el filósofo Daniel Innerarity explica:

    Entre las incómodas desproporciones de nuestro mundo está una ignorancia muy propia de la sociedad avanzada, que es producida por el exceso de información y que se ha calificado con neologismos como infobasura o infoxicación. La especialización y la fragmentación del conocimiento ha producido un incremento de información que va acompañado de un avance muy modesto en lo que se refiere a nuestra comprensión del mundo. El saber de la humanidad se duplica cada cinco años. Así, es necesario que las futuras generaciones aprendan no a acumular información, sino a saber navegar en esta y producir nuevos saberes que la aglutinen (Innerarity, 2010, p. 25).

    La resiliencia social, entendida esta como la capacidad de una comunidad para crecer y sobreponerse en contextos de adversidad (Keck y Sakdapolrak, 2013), se ha convertido en una noción central para la investigación sobre comunicación comunitaria en el periodo pandémico y postpandémico. El objetivo principal de este dosier es reflexionar en torno al papel que juegan los medios colaborativos y otras formas de comunicación ciudadana a la hora de canalizar y ofrecer resiliencia a situaciones como la actual crisis ecosocial, política y sanitaria. Con este, también se busca poner en valor las experiencias en las que los medios colaborativos, ante situaciones multicrisis, hayan actuado como canalizadores de redes de apoyo, herramientas de empoderamiento social e instrumentos de soporte comunitario.

    Al margen de los modelos tradicionales de financiación, organización y actuación, con la nomenclatura “medios colaborativos” englobamos medios y organizaciones comunicacionales que promueven la participación activa de la ciudadanía y las comunidades locales o de interés, además de promocionar un periodismo comprometido con la integración regional, el bienestar y los derechos humanos. Los cinco artículos publicados en este dosier, junto con las dos firmas invitadas, buscan articular su reflexión alrededor de situaciones adversas a las que se han enfrentado y siguen enfrentando las sociedades contemporáneas tales como el cambio climático y la sostenibilidad, los conflictos sociopolíticos y la desigualdad, y las emergencias sanitarias.

    El primer artículo, denominado “Pràctiques artístiques col·laboratives i protesta ciutadana: València 1991-2015”, aborda el artivismo en la localidad valenciana, que en los últimos años se ha caracterizado por una oposición vecinal contra los planes urbanísticos de la ciudad. A través del análisis documental, se estudia el valor de las prácticas y proyectos de diversos grupos representativos. Como acciones principales de estos, se identifican las concentraciones, el material gráfico, las intervenciones artísticas y las celebraciones. Estas permiten a los colectivos llevar a cabo sus objetivos de visibilización de conflictos y creación de nuevos imaginarios colectivos sobre el territorio.

    El artículo “Creación audiovisual colaborativa: enfoques durante la crisis del coronavirus y las restricciones de movilidad” propone la creación colectiva como su foco de estudio principal, en este caso aplicada al ámbito de los medios audiovisuales. Se realizan un análisis cualitativo de las piezas “Nos roban todo, menos la rabia” (colectivo LASTESIS, 2020) y “Reinventadas” (Sonja Marzi, 2021). El trabajo concluye que ambos proyectos recuperan los elementos de la presencia colectiva en el territorio y la reflexión sobre el entorno cotidiano y sus problemas vinculados. A pesar de sus diferencias, ambos se enmarcan en la respuesta a las consecuencias de clausura de los espacios públicos.

    El siguiente artículo, titulado “Participación, colaboración y resiliencia en cooperativas de medios” busca, a través de una revisión sistemática de la literatura, identificar, describir y clasificar modos y prácticas colaborativas y participativas en cooperativas de medios a lo largo de la historia. De este modo, ahonda en la definición de los medios colaborativos desde su perspectiva cooperativa, interviniendo en el debate epistemológico alrededor del concepto de los medios colaborativos. Así, llega a la conclusión que conceptos como colaboración o participación son nucleares a la definición de estos medios y que, por lo tanto, los convierte en organizaciones potencialmente resilentes.

    “El Salto: origen y estrategia de consolidación de un medio de medios como propuesta de comunicación alternativa” es el primero de los artículos dedicados a estudiar medios que, en realidad, son organizaciones que articulan debates y prácticas comunicacionales contrahegemónicas. Desde 2016 aunque con precedentes en los años 80, El Salto es probablemente el medio alternativo más ambicioso que ha existido en el Estado español por su voluntad multimedia y por su articulación de diversas lenguas, temáticas, plantillas o saberes regionales. Pese a haber sido objeto de diversas reestructuraciones ‒de trabajadores o de los medios que lo integran‒, el trabajo pone en valor la resiliencia del proyecto al haber ensayado y diversificado distintas vías de financiación y apertura a las audiencias.

    El caso de “Justicia social, comunicación y des-estigmatización en salud mental. La experiencia de Radio Nikosia” es el de un medio más específico, localizado en un hospital de Barcelona, y orientado a ofrecer cuidados, reflexión y derecho a la comunicación de las personas psiquiatrizadas por razones de salud mental. A partir de entrevistas y grupos focales, el autor del trabajo demuestra cómo Nikosia ha conseguido resistir a lo largo de más de 20 años ayudando a romper el estigma en torno a estas comunidades y como espacio de construcción de “saberes profanos” y discursos alternativos en torno a lo psíquico.

    Por último, las dos firmas invitadas realizan reflexiones pertinentes a la temática del dosier. Por un lado, Florencia Enghel de la Jönköping University en Suecia, reflexiona en su artículo “Informarse es problemático: Consideraciones a partir de las prácticas cotidianas de las mujeres en tiempos de precariedad” sobre las rutinas cotidianas en relación a la información de las mujeres argentinas durante la crisis de la COVID-19. Además, los autores Hans-Jörg Trenz, Annett Heft, Michael Vaughan y Barbara Pfetsch, de la Scuola Normale Superiore de Florencia y del Weizenbaum Institute for the Networked Society de la Freie Universitaet Berlin, en su artículo “Resiliencia de las esferas públicas en una crisis sanitaria mundial” discuten sobre cómo la crisis de la COVID-19 ha abierto fisuras en el ecosistema mediático introduciendo formas digitales experimentales de comunicación en la esfera pública.

     

    Bibiografía

    Innerarity, D. (2010). La democracia del conocimiento. Por una sociedad inteligente. Paídós.

    Keck, M., y Sakdapolrak, P. (2013). What is social resilience? Lessons learned and ways forward. Erdkunde, 67(1), 5-19.

     

  • Género y comunicación
    Vol. 1 Núm. 2 (2014)
  • Nuevas narrativas digitales e interactivas
    Vol. 5 Núm. 9 (2018)

    Las coordenadas han cambiado. La Red ha promovido cambios en los medios y los sistemas de comunicación, ha alterado los tiempos, las posibilidades de respuesta (y de ruido), de interacción y participación, el contexto comunicacional es digital, múltiple y potencialmente dialógico. En esta nueva etapa, sigue proclamándose que "el contenido es el rey". Con fines informativos, periodísticos, educativos, corporativos, publicitarios o de marketing, entre otros, los contenidos se configuran como la pieza clave de un proceso comunicativo donde el qué y el cómo se complementan. Pero, ¿qué nuevas formas de comunicar se han implementado y de qué manera influyen en las estructuras y los discursos? ¿Cómo se han modificado los roles tradicionales del proceso narrativo? ¿Qué efectos se producen en los resultados y finalidades de la comunicación? El presente número pretende el abordaje de las nuevas narrativas digitales e interactivas desde una óptica multidisciplinar a nivel interno-externo, atendiendo a usos diferenciados y prestando atención a diferentes etapas del proceso de comunicación que implican.

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  • Desigualdades de género en la comunicación y cultura digitales
    Vol. 8 Núm. 16 (2021)

    Coordinadores: Patricia Corredor Lanas (Profesora de la Universidad Rey Juan Carlos y Coordinadora Sección Comunicación y Cultura Digital), Javier Marzal (Profesor de la Universidad Jaume I y Vicepresidente 2º de la Junta Directiva de la AE-IC) y Ana Jorge Alonso (Profesora Universidad de Málaga).

     

    El movimiento feminista y las mujeres académicas comenzaron a poner su foco ya en la década de los sesenta en la relación entre las condiciones materiales de las mujeres y su reflejo en el ámbito de lo simbólico.  En pocas palabras, se perfila el debate que décadas después mantendrían Judith Butler y Nancy Fraser sobre las tensiones entre reconocimiento y redistribución y no solamente en lo que afecta a las discriminaciones sufridas por las mujeres, sino que también sobre otras desigualdades de género que incorporan al colectivo LGTBI+.

    La facilidad de acceso a las fuentes fomenta que la discriminación simbólica sea el ámbito donde fundamentalmente ha operado este abordaje de la investigación, especialmente en las ciencias sociales y las humanidades. La consecuencia es que es en este campo donde se ha acumulado el mayor corpus del trabajo académico puesto al servicio, en la mayoría de las ocasiones, de la transformación social en aras de una sociedad más equitativa. La aceleración y expansión, en las últimas décadas, del denominado capitalismo cognitivo conlleva también la necesidad de análisis y reflexiones feministas sobre la economía política de la comunicación y la cultura. No podemos dejar de mencionar Mujeres e industrias culturales, de Michèle Mattelart, un texto seminal, del que se van a cumplir cuarenta años de su publicación en España, como uno de los más significativos hitos en el necesario abordaje holístico, desde el feminismo y sus diferentes corrientes teóricas, de la comunicación y la cultura.

    Así se comenzaron a perfilar nuevas líneas de reflexión e investigación que incorporan las preocupaciones sobre cuestiones tan fundamentales como las relaciones entre la comunicación y el poder, tanto en lo macro como en lo micro. Sobre relaciones y condiciones laborales. Sobre los procesos y agentes de la toma de decisiones en torno al mensaje como mercancía pero también como artefacto ideológico. Es necesario reseñar las nuevas miradas sobre las imbricaciones entre diversas opresiones y discriminaciones: de género, etnia, clase… que ya fueron, también, tempranamente abordadas en nuestro ámbito por Michèle Mattelart y tuvieron entonces como pionera y principal exponente en el mundo anglosajón a Angela Davis. Estos posicionamientos teóricos Irrumpirían con fuerza, especialmente en la década de los noventa, y enriquecerían no solo el debate teórico sino también el propio campo de estudio, aportando luz sobre relaciones, dimensiones y espacios invisibilizados en las décadas precedentes.

    Las discriminaciones de género en la comunicación y la cultura han sido objeto en los últimos años de una notable atención por parte de la doctrina internacional y de una emergente investigación académica. Pero esas discriminaciones parecen agravarse en el mundo digital, tanto en términos de formación como en las profesiones STEM que afectan directamente a la creación comunicativa y cultural del futuro; además, se verifica un "techo de cristal" todavía más duro en los cargos directivos de las empresas centradas en las NTIC, lo que repercute especialmente en el papel de las mujeres en la producción y difusión de los bienes simbólicos.

    Dada la doble cara de la comunicación y la cultura en nuestras sociedades contemporáneas, estos procesos amenazan con dañar gravemente la diversidad  de perspectivas y sensibilidades de la sociedad del conocimiento y el talento y la creatividad en términos económicos, hasta el punto de que algunos gobiernos y grandes empresas tecnológicas han emprendido programas y acciones para paliar sus peores consecuencias.

    El dossier pretende así estimular la investigación empírica y las propuestas de políticas públicas y privadas en ese terreno, y dar visibilidad a los estudios en curso, incentivando el debate en nuestra sociedad. En este contexto, el monográfico recoge algunos análisis y reflexiones en torno a los déficits evidentes de la participación de la mujer como sujeto protagonista en el ámbito de la comunicación y la cultura, pero también su presencia todavía distorsionada como objeto estereotipado de las representaciones audiovisuales.

  • Portada n21, volumen 11 Slow Journalism: estilo, contenidos, nuevos formatos y audiencias
    Vol. 11 Núm. 21 (2024)

    Coordinan: María Ángeles Chaparro Domínguez (Universidad Complutense de Madrid), Sonia Parratt Fernández (Universidad Complutense de Madrid), Sandra Marinho (Universidade do Minho), Tania Gentic (Georgetown University).

    Frente a las noticias de última hora, el periodismo lento (o slow journalism) propone contenidos que invitan a la reflexión, basados en un proceso de elaboración y consumo pausados, donde se cuidan tanto el fondo como su forma. La transparencia, en cuanto a la financiación y rutinas de producción, es otra característica de este tipo de periodismo (Le Masurier, 2015), junto con la proximidad al público (Rauch, 2018). Son proyectos que se alejan del periodismo fast-food, de creación y consumo acelerado de informaciones (Rubio Lacoba, 2010), o del churnalism, que consiste en publicar piezas periodísticas basadas en comunicados de prensa (Davies, 2008). Estas malas prácticas de la profesión, junto con otros factores como el actual impacto global de la desinformación, explican en buena medida la pérdida de confianza en el periodismo. Según el último Digital News Report, menos de la mitad de la población (40%) confía en las noticias (Reuters Institute, 2023). Frente a esta creciente pérdida de confianza, el slow journalism ofrece un periodismo de autor que aporta serenidad y contexto, basado en fuentes de información contrastadas.

    Tradicionalmente el periodismo lento se ha relacionado con el periodismo literario o narrativo en soporte escrito. Numerosas investigaciones han estudiado este tipo de periodismo en revistas hispanoamericanas y/o españolas (Zabalondo et al., 2022; Peñafiel-Saiz et al., 2022; Barranquero-Carretero y Jaurrieta Bariain, 2016), aunque algunas han abordado otros países como Estados Unidos (Cheng, 2023). Sin embargo, en los últimos años se han desarrollado experiencias periodísticas con las características de profundidad, alta calidad y riqueza estilística propias del slow journalism en otros soportes. Por ejemplo, en el ámbito sonoro, los podcasts narrativos de no ficción podrían considerarse una manifestación de este tipo de periodismo (Mehendale y Jaggi, 2023). No en vano, el futuro del slow journalism dependerá de su adaptación a estos innovadores formatos debido a los nuevos hábitos de consumo digitales (Manías-Muñoz et al., 2023).

    En definitiva, se trata de una especialización periodística consolidada, que puede ayudar a que los medios se desmarquen de los contenidos falsos y recuperar así la confianza social perdida. Con este monográfico se intenta abarcar buena parte de las ramificaciones que presenta en cuanto a temáticas, formatos, soportes, modelos de negocio y públicos abordados.

  • El futuro de la televisión
    Vol. 3 Núm. 6 (2016)
  • Los discursos del odio
    Vol. 6 Núm. 12 (2019)

    Coordinadores: Francisco Seoane Pérez (Profesor de la Universidad Carlos III de Madrid), Óscar Pérez de la Fuente (Profesor de la Universidad Carlos III de Madrid) y Katharine Sarikakis (Profesora de la Universidad de Viena).

    Los llamados ‘discursos del odio’ han cobrado una inusitada importancia social en tiempos recientes. El ascenso en Europa y Estados Unidos de movimientos considerados populistas, caracterizados en ocasiones por un lenguaje rayano en lo ofensivo, así como el anonimato que brindan las redes sociales para propagar insultos y comentarios despectivos a personas y minorías étnicas, sexuales o religiosas con casi total impunidad, han contribuido a un renovado interés académico por los límites a la libertad de expresión.

    Al mismo tiempo, la penalización de canciones, exposiciones de arte o comentarios en redes sociales han levantado una controversia política y legal considerable, al entenderse que el humor o la crítica social, incluso cuando incurren en observaciones de mal gusto, son consustanciales a una democracia liberal. En este sentido, un excesivo celo a la hora de mantener un discurso político civilizado podría terminar creando un clima de censura ideológica que cercenaría la vitalidad del debate democrático.

    Estrechamente relacionado con los discursos del odio se encontraría el discurso incivil, caracterizado por expresiones ofensivas y actitudes verbales poco decorosas. La incivilidad discursiva se considera un factor relevante en el descrédito de la clase política y en una bajada de la participación electoral, según las investigaciones experimentales de Diana Mutz, de la Universidad de Pensilvania.

    De especial atractivo resulta, pues, el estudio de los discursos del odio en Internet durante periodos electorales, en la medida en que los legisladores actúan inevitablemente a rebufo del imparable avance tecnológico. La Convención sobre el Cibercrimen del Consejo de Europa, así como su Protocolo Adicional sobre la criminalización de actos racistas y xenófobos online, han intentado ofrecer un estándar de homogeneización legal para los países signatarios. Cabe preguntarse si la difusión de noticias falsas o rumores con la intención de socavar la credibilidad de un rival electoral debería captar una atención entre los reguladores semejante al discurso del odio.

  • Textos, plataformas y dispositivos. Nuevas perspectivas para el análisis del discurso
    Vol. 9 Núm. 18 (2022)

    Coordinación: Vanesa Saiz Echezarreta (Universidad de Castilla-La Mancha), Diana Fernández Romero (Universidad Rey Juan Carlos), Adriana Amado Suárez (Universidad Argentina de la Empresa).

    Para que las aportaciones desde las Ciencias Sociales sean relevantes en la comprensión de la coyuntura socio-histórica y operen como herramientas de orientación social en etapas de incertidumbre, es necesario que se produzca una ruptura epistemológica -la identificación de un conocimiento situado-, que acompañe la construcción de los objetos de estudio, la elección de métodos y técnicas, así como las estrategias de transferencia de los resultados potenciales. Dicha ruptura garantiza que el método no se convierta en una mera receta, dado que “la epistemología se diluye cuando la metodología deviene técnica, minimizando el carácter situado y sociohistórico de toda práctica social, incluida la investigadora” (Casado y Lasen, 2014).

    La comunidad de investigación forma una red que co-estructura sus objetos de estudio y afecta a aquello que analiza, por ello es importante identificar las áreas de lo socio-cultural -entre otras- que requieren mayor atención, que están quedando al margen del trabajo científico. El pensamiento en red, el análisis de los procesos y espacios intermedios, las dinámicas de hibridación y la mediatización no son factores ni fenómenos ajenos a la indagación en los Estudios del discurso. Sin embargo, en los contextos digitales contemporáneos, caracterizados por una mediatización profunda (Hepp, 2020), son aún muchos los aspectos y enfoques que quedan por explorar y pensar. Por ello, dedicamos este número a reflexionar y exponer innovaciones con las que adaptar los métodos de análisis de discurso a los contextos digitales.

    A través de este monográfico esperamos poner de relieve la necesidad de aunar el análisis del contenido discursivo sustantivo con el rol que juegan las tecnologías de mediatización en el despliegue de las prácticas discursivas, desde el presupuesto de que lo digital no puede considerarse un aspecto complementario, sino un eje articulador de nuestras sociedades (Marres, 2017). Hay que incorporar a los estudios sobre el sentido y las estrategias discursivas la función de las plataformas, aplicaciones, redes sociales, dispositivos, algoritmos, etc. que operan tanto en la producción, la circulación como la recepción de los discursos contemporáneos.

    La disciplina cuenta con herramientas capaces de adaptarse al estudio de enunciaciones complejas y prácticas definidas por la agencia compartida (Latour, 2015), siempre que no se deje de lado el rol que cumplen las mediaciones técnicas. Por ejemplo, una concepción impersonal de la enunciación, como la propuesta por Paolucci (2020), puede ser una herramienta interesante para dar cuenta de la praxis enunciativa compartida en la que se concatenan elementos humanos y no-humanos, generando actos de mediación y pasaje a través de los discursos, las prácticas, los dispositivos y códigos digitales, con el objetivo de comprender el modo en que todos estos elementos se despliegan en entramados complejos interdependientes. En esta tarea podemos encontrar la inspiración en la propuesta de Gonzalo Abril (2009), considerar los textos y los procesos textuales son “índices factoriales”, es decir, las prácticas sociodiscursivas son índices por factorialidad de la totalidad virtual de una cultura, cada elemento mantiene una relación con la totalidad, parte y todo son mutuamente constitutivos. La propuesta es compartir un marco en el que la mediación tecnológica, la agencia compartida entre sujetos y dispositivos técnicos sean concebidos como aspectos intrínsecos de los sistemas de sentido y los discursos que estos producen (Peñamarin, 2015). 

    Los artículos de este número se aproximan a este esfuerzo por diseñar modelos analíticos que no conciben los aparatos como meros soportes -que pueden ser ignorados-, o el software como un sesgo -a menudo sancionado negativamente-, sino que de manera transversal el monográfico propone imaginar y probar métodos y técnicas que los incluyan como elementos consustanciales del discurso.

    Desde ahí, los Estudios del Discurso pueden hacer aportaciones relevantes en áreas de estudio recientes de los software studies o de los games studies entre otros.

    Las firmas invitadas que abren este número retoman conceptos clásicos del análisis del discurso como la escritura, la información y los datos y el género discursivo y observan cómo estos se pueden repensar a la luz de las nuevas plataformas digitales.

    El trabajo de Patricia Nigro “Desafíos para el análisis del discurso en la escritura transmedia” aborda los rasgos fundamentales de este tipo de escritura, las estrategias pedagógicas para su uso desde la didáctica y la alternativas para estudiar el fenómeno. Su indagación sobre los desafíos que supone para el análisis discursivo remite a trabajos clásicos como el de Walter Ong (1987) sobre la oralidad y la cultura impresa.

    El artículo de Joan Ramon Rodriguez-Amat “Hacia una gobernanza de los datos de las plataformas. Explorando los desajustes entre los datos y el sentido” estudia los desfases de sentido que se producen en los procesos de producción, gestión y circulación de los datos digitales que son apropiados por las plataformas. Su aproximación apunta al concepto de información como formación cultural de Abril (2007) que apela a la construcción de sentido de los datos como parte de procesos culturales, de “prácticas sociales complejas”.

    Por su parte, Ariel Gómez Ponce, en “Modulaciones de la memoria televisiva. Inquietudes sobre las series y los géneros discursivos en tiempos de streaming”, profundiza en el modo en el que las plataformas administran el flujo serial y proponen contratos de lectura a través de los catálogos digitales. Desde el clásico trabajo de Bakhtin, explora cómo las condiciones de producción y recepción en los nuevos escenarios tecnológicos pueden afrontarse como un género discursivo que se transforma por la incidencia de las plataformas. 

    Algunos de los artículos que componen el cuaderno central del número se inscriben en la línea de la vocación de servicio científico y de transferencia de los Estudios sobre el Discurso a través de perspectivas teórico-metodológicas para el análisis semiótico de las producciones digitales o de la interacción entre sujetos y dispositivos.

    Así, en “L’uso di Twitter da parte dei Ministeri della Salute nell’era COVID-19. Analisi delle strategie di creazione e innovazione lessicali”, escrito por Claudia Colantonio, se estudian las estrategias y las prácticas discursivas de los Ministerios de la Salud de cinco países durante la epidemia del COVID-19 a través de Twitter poniendo el foco en las innovaciones léxicas del discurso mediado por esta plataforma digital.

    Otros trabajos de este número comprenden propuestas de investigación aplicada en distintas áreas que incorporan el análisis enunciativo de videojuegos o de las pautas conversacionales y el dialogismo en redes.

    En el artículo “¿Quiénes somos en los juegos de estrategia? Un análisis de las posiciones encarnadas e imaginadas por los jugadores en Frostpunk” de Carlos Moreno Azqueta se indaga, en el marco de los game studies, en los procesos enunciativos de los jugadores de un videojuego de estrategia sin avatar para comprender sus expresiones acerca de su posición virtual. 

    El análisis enunciacional de nativos digitales que usan emojis en conversaciones interpersonales es el objetivo del texto “El Diálogo 2.0: emojis y cortesía en WhatsApp” de Ivan Kirschbaum que concluye que este recurso comunicativo contribuye a la conformación de una imagen discursiva determinada de los hablantes.   

    Cerramos este número con una revisión bibliográfica sobre el estudio de redes a través del artículo “Meta-estudio acerca de las investigaciones sobre comunicación política en Twitter: tendencias metodológicas” escrito por Raúl Rojas Andrés, Svenne Diefenbacher y Miguel Álvarez-Peralta, que traza un mapa de la investigación científica en español de los últimos dos años en las revistas de impacto en el que detecta un número importante de trabajos que manifiestan software dependency, esto es, la mera aproximación informática a los datos.

    Con todo ello, pretendemos sumarnos al mapeo sobre las prácticas discursivas de las plataformas y las producciones digitales por medio de este nuevo número de la revista a la cual agradecemos haber acogido esta propuesta por parte de la Sección de Estudios sobre el Discurso.   

     

    Referencias bibliográficas:
    Abril, G. (2007). La información como formación cultural. CIC Cuadernos de Información y Comunicación, 12, 59-73.

    Abril, G. (2009). ¿Se puede hacer semiótica y no morir de inmanentismo? IC - Revista Científica de Información y Comunicación, 6, 127-147.

    Casado, E y Lasén, A. (2014). Epílogo: controversias y desasosiegos metodológicos, en Mediaciones tecnológicas. Cuerpos, afectos y subjetividades, Madrid: CIS, pp. 153‐163.

    Hepp, A. (2020). Deep mediatization. Routledge.

    Marres, N. (2017). Digital Sociology: The Reinvention of Social Research. Londres: Wiley.

    Ong, W. J. (1987). Oralidad y escritura. Tecnologías de la palabra. México: Fondo de Cultura Económica.

    Paolucci, C. (2020). Persona. Soggetività nel linguaggio e semiotica dell’enunciazione. Bompiani.

    Peñamarin, C. (2015). Creatividad y transformación cultural. El dinamismo de los sistemas de significación. Versus. Quaderni di studi semiotici, 121, 53-69.

  • Número 1
    Vol. 1 Núm. 1 (2014)

    Volumen inaugural de la revista RAE-IC

  • Cooperación en Comunicación en Iberoamérica
    Vol. 4 Núm. 8 (2017)

    La literatura científica más reciente ha puesto de manifiesto las grandes transformaciones del ecosistema mediático y el impacto que estos cambios tiene en el campo de la Comunicación y la Cooperación, con singularidades según el ámbito geográfico. En esta ocasión el foco lo queremos poner, de forma especial, en el espacio Iberoamericano, a fin de analizar la evolución en los últimos años y los desafíos de futuro en el campo de la Comunicación, la Cultura y la Cooperación. Acontecimientos como las elecciones celebradas recientemente en los Estados Unidos de América, han reabierto un debate sobre el papel de la comunicación y la política, el discurso de los nuevos medios (internet, redes sociales) frente a los medios tradicionales (prensa, radio y TV) y la deriva populista, presente en diversos países y formaciones políticas de Europa, pero también con cierto arraigo y tradición en Latinoamérica. Un debate controvertido entre quienes observan un peligro de ruptura con el sistema y quienes lo acogen como una muestra del desencanto con las estructuras de poder y una alternativa emocional a la actual situación de crisis. Distintos enfoques y encuadres (frames), que ponen a prueba la ruptura entre las agendas política, mediática y ciudadana y suponen un factor disruptor y alteración del sistema cultural, acelerado por la innovación tecnológica. Comunicación política y políticas de comunicación de los gobiernos, asentadas sobre la defensa del derecho a la comunicación y la transparencia, cuya implicación refuerza la denominada economía de la cultura. 

  • Investigar la comunicación desde Perspectivas, Teorías y Métodos Periféricos
    Vol. 8 Núm. 15 (2021)

    Coordinadores: Víctor Silva Echeto (†) (Profesor contratado doctor, Universidad de Zaragoza), José Agustín Carrillo Vera (Doctor en Comunicación, Profesor Colaborador, Universidad Internacional de Valencia), Juan José Sánchez-Soriano (Investigador FPU, Universidad de Murcia) y Rebeca Escribano Guillamón (Investigadora, Universidad de Murcia).

    Son varias las corrientes de pensamiento, objetos de estudio y metodologías que han predominado tradicionalmente en los estudios científicos en comunicación. Algunos ejemplos son los estudios empíricos y específicamente cuantitativos, como los análisis de contenido, o los centrados en los medios de comunicación tradicionales (prensa, televisión, radio, etc.). Este número 15 de la Revista de la Asociación Española de Investigación de la Comunicación, que responde al V Congreso TMIC-AEIC Murcia 2019 y que está impulsado desde la sección Teorías y Métodos de Investigación en Comunicación de la AE-IC, se presenta como un monográfico sobre investigaciones más ajenas a estos elementos. Para ello, se centra en la investigación sobre perspectivas no hegemónicas y que tradicionalmente han contado con menos voz en circuitos investigadores, ya sean congresos, proyectos de investigación o revistas científicas.

    En los últimos años, la investigación en comunicación ha sufrido un proceso de asimilación con las ciencias naturales o de carácter más técnico, asemejando sus formatos, metodologías, objetos de estudio o formas de publicar sus resultados. Un ejemplo se encuentra en la predominancia del artículo científico sobre el libro o de una perspectiva de carácter cuantificable en detrimento de la cualitativa. El objetivo, entre otros, ha sido el de asimilar aquellos patrones que se considera pueden favorecer la progresión en la carrera académica, ya que se asocian a una evaluación positiva en revistas internacionales de alto índice de impacto, en las agencias de evaluación o en los tribunales de acceso a plazas públicas. Esto conlleva la minimización de objetos de estudio considerados más locales o de investigaciones de carácter más reflexivo y teórico.

    Por lo tanto, hoy más que nunca, se hace necesario contar con investigaciones profundas y rigurosas que reflexionen sobre elementos que han quedado al margen, con objeto de romper este desequilibrio. En caso contrario, se corre el riesgo de monopolizar la investigación en comunicación y presentarla de forma sesgada y parcial, no mostrando la variedad de elementos que componen esta disciplina científica y que son igualmente valiosos para la sociedad y el progreso democrático. Es el ejemplo de investigaciones sobre el diálogo entre diferentes religiones o sobre las poblaciones racializadas, como las investigaciones sobre la representación de la comunidad gitana en los medios de comunicación, una población infrarrepresentada en los estudios comunicativos. A ello se le unen otros ejemplos, como las investigaciones orientales y no centradas en los tradicionales estudios norteamericanos o europeos, o las técnicas de investigación de carácter más cualitativo, como es la observación participante.

    De esta manera, es el momento de aprovechar el crecimiento exponencial y continuado que ha experimentado la investigación en comunicación para unir a este tipo de aproximaciones que han quedado al margen, con el objetivo de contar con un corpus académico amplio y potente que permita alinearse con el sentido de esta ciencia social: generar conocimiento científico que posibilite la lucha contra las desigualdades y una mejora de la convivencia y el bienestar como individuos y sociedades.

    En esa dirección, en este número se tratan perspectivas con un menor recorrido en el ámbito académico español o latinoamericano, investigaciones que dan voz al “otro” y que intentan superar el etnocentrismo occidental poniendo en diálogo tradiciones europeas y no europeas.  Se muestran investigaciones que exploran metodologías alternativas, por ejemplo, la historia oral en países como México, y se proponen reflexiones sobre la escritura audiovisual o se da voz a objetos de estudio tradicionalmente no hegemónicos o no dominantes, como entidades no lucrativas del Tercer Sector de Acción Social. Por otro lado, se plantean metainvestigaciones cualitativas o se incluyen reflexiones sobre prácticas comunicativas periféricas en los medios de comunicación en España, entre otras.

    Este número, por lo tanto, y debido a sus aportaciones, supone una mirada más allá de las tradicionales investigaciones que, sin duda, será útil para futuros estudios y para aportar luz a perspectivas, teorías y métodos que hasta ahora se han mantenido en el margen de las producciones científicas hegemónicas.

    Estas palabras debían estar escritas junto al profesor Víctor Silva Echeto, al que rendimos homenaje por toda su trayectoria personal y académica y por el gran legado que deja, no solo en la investigación, sino entre las personas que tuvieron la oportunidad de conocerle. Dedicamos este número a su memoria. Descansa en paz, compañero.

  • El devenir del campo: pasado, presente y futuro de la investigación en comunicación en Iberoamérica
    Vol. 10 Núm. 20 (2023)

    Coordinan: Manuel Goyanes (Universidad Carlos III de Madrid), Thaiane Oliveira (Universidade Federal Fluminense).

  • Comunicación y cooperación
    Vol. 2 Núm. 4 (2015)
  • RAEIC V6 N11 2019 Tendencias y nuevos perfiles de comunicación publicitaria, corporativa y relaciones públicas
    Vol. 6 Núm. 11 (2019)

    Coordinadores: Francisco Campos Freire (catedrático de la Universidad de Santiago de Compostela y director de la sección “Comunicación Estratégica y Organizacional de AEIC), Mónica Viñarás Abad (profesora contratada doctora de la Universidad CEU-San Pablo de Madrid y coordinadora de la sección “Comunicación Estratégica y Organizacional de AEIC), Francisco Javier Paniagua Rojano (profesor contratado doctor de la Universidad de Málaga y secretario de la sección “Comunicación Estratégica y Organizacional de AEIC) y Xosé Rúas (Profesor titular de la Universidad de Vigo y miembro del consejo de redacción de RAE-IC).

    Los cambios en el sistema de medios y de la comunicación en general obligan a los profesionales e investigadores no solo a estar atentos a las tendencias que se registran sino también a profundizar en las consecuencias sociales, políticas y económicas que se derivan de ellas. Con este objetivo genérico se plantea desde la Sección de Comunicación Estratégica y Organizacional la convocatoria abierta para la edición de un número monográfico de estudios sobre las tendencias y nuevos perfiles en comunicación publicitaria, corporativa, política y de relaciones públicas.

    Las líneas temáticas de las investigaciones que conforman este monográfico tratan de recoger, alrededor del eje temático del título del dossier, los perfiles profesionales, académicos e investigadores que abarca esta sección de la AE-IC con respecto al ámbito de la comunicación publicitaria, corporativa, institucional, política, marketing estratégico y relaciones públicas.

    Se abordan investigaciones y desarrollos teóricos sobre gestión de la comunicación en las organizaciones, estrategias y modelos para una comunicación eficaz, uso de herramientas digitales, valoración de marcas y estimación de intangibles, perfiles de los nuevos DIRCOM y MARCOM, organización y adaptación de los departamentos de comunicación al ecosistema digital, comunicación de crisis, análisis de la confianza, reputación, economía de la escucha, comunicación política, impacto de los medios sociales, netciudadanía y activismo en la red, nuevas relaciones entre actores y públicos y democracia algorítmica en la era digital.

    Además, en los últimos años, existe una tendencia en el ámbito de la comunicación y de las relaciones públicas a la especialización en sectores concretos que se han convertido en un importante nicho de empleo para los egresados de las Facultades de Ciencias de la Comunicación y también para su estudio e investigación. Entre estos sectores destacan la comunicación en situaciones de crisis y riesgos, las estrategias de comunicación por parte de startups, empresas y desarrolladores de videojuegos. Se trata de nuevas opciones que cada vez más son estudiadas en diferentes trabajos fin de grado, de máster y de tesis doctorales, lo que demuestra que son temas que interesan a los investigadores en formación, especialmente a los jóvenes.

    En el ámbito de las relaciones públicas investigación sobre grupos de interés y de presión, empoderamiento de los ciudadanos y relaciones con los públicos, relaciones con los medios tradicionales y nuevos medios, profesionalización, monetización y ética de las relaciones con los influenciadores, tratamiento de datos y resultados de buscadores y reputación en línea, indicadores y nuevas formas de medir el impacto de las relaciones de comunicación, gestión de redes sociales digitales, estrategias transmedia y storytelling.

    Sobre marketing y comunicación publicitaria hay que mencionar también la planificación y contratación programática automatizada, nuevas formas y estéticas de creatividad, cambios en las relaciones entre agencias y medios, tendencias y prevenciones en el uso de la gestión de datos y huellas digitales, patrocinio y branding de contenidos, publicidad nativa, marketing promocional y neuromarketing, personalización y automatización del marketing.

  • Comunicación, propaganda y movimientos revolucionarios en la historia
    Vol. 9 Núm. Especial (2022)

    Coordinación: Alberto Pena Rodríguez (Universidade de Vigo), María Verónica de Haro de San Mateo (Universidad de Murcia) y Maria Érica de Oliveira Lima (Universidade Federal do Ceará, Brasil).

     

    La comunicación planificada, especialmente de tipo persuasivo mediante diferentes estrategias y técnicas al servicio de emisores políticos, sociales o culturales, ha tenido un protagonismo relevante en los procesos revolucionarios a lo largo de la historia en diferentes contextos, sobre todo a partir de la aparición de los medios de masas y su función como instrumento de movilización social en períodos de crisis y conflictos.

    El uso de un periodismo militante y de las estructuras mediáticas como escenarios de lucha política en la esfera pública mediante la difusión de mensajes de agitación y movilización al servicio de causas que promueven un cambio de modelo político, de gobierno, o de los órganos de representación institucional, ha sido una constante en la historia contemporánea. Pero la capacidad seductora de los movimientos revolucionarios, tanto por su dimensión simbólica como por sus cualidades sensacionales para reflejarse en el discurso informativo de los medios periodísticos y protagonizar el debate público, ha potenciado su capacidad de impacto mediático y persuasivo.

    Los procesos revolucionarios, con o sin el uso de la violencia, han pasado de legitimarse a través de acciones en defensa de derechos sociales en determinadas coyunturas de inestabilidad socio-política, económica o cultural, mediante discursos más o menos panfletarios y/o callejeros, a una cada vez más sofisticada estrategia de difusión de propaganda que persigue controlar la percepción de la opinión pública a través de representaciones mediáticas que favorecen el espíritu revolucionario y su consenso social.

    A lo largo de los siglos XX y XXI, muchas organizaciones han conseguido por medio de campañas de propaganda y agitación popular, promover proyectos revolucionarios que han provocado profundas transformaciones, tanto en una dimensión local o nacional como internacional. Casos como el de la revolución rusa de 1917, la revolución cubana de 1959, las revueltas estudiantiles de mayo de 1968, la revolución zapatista de 1994 o la primavera árabe de 2011 son ejemplos paradigmáticos de procesos revolucionarios que han influido de manera determinante en el devenir histórico. Durante estos procesos de acción revolucionaria, la comunicación social ha tenido un rol trascendental, creando iconos de gran poder simbólico y persuasivo que han marcado el imaginario colectivo e inspiran el activismo político actual.

    El objetivo principal de este monográfico es analizar, desde un abordaje interdisciplinar y a partir de diferentes perspectivas analíticas de la historia de la comunicación, la influencia que las estrategias, las técnicas, las campañas, las narrativas y las representaciones mediáticas han tenido en los movimientos revolucionarios en cualquier contexto histórico, así como su proyección, directa o indirecta, en la sociedad actual. De hecho, desde aproximaciones que se circunscriben a la historia del presente, en este dossier se abordan objetos de estudio que permiten comprender la relevancia, pasada y actual, de este tipo de fenómenos mediáticos.

    Se pretende, así, promover el interés por los aspectos comunicativos de episodios históricos que han tenido alguna significación revolucionaria, y que pueden, al tiempo, servir de precedentes o modelos de análisis para interpretar de forma crítica otros hechos y acontecimientos contemporáneos ligados a campañas de activismo revolucionario que están cambiando el rumbo de la historia, en el sentido más trascendente y disruptivo de la expresión.

    El dossier ofrece un conjunto de artículos de diversos investigadores vinculados a universidades de varios países ibéricos e iberoamericanos, en un esfuerzo por visibilizar la importancia de estudiar los fenómenos propagandísticos del pasado reciente y su utilidad en la interpretación de los nuevos marcos en los que el discurso persuasivo sigue teniendo una importancia capital. El carácter internacional queda patente en la procedencia de las firmas invitadas que abren este número monográfico, a quienes queremos agradecer muy especialmente su colaboración, compromiso y excelencia en el campo de estudio en el que se sitúa esta aportación.

    El estudio “Hate the media? Be the media! Indymedia contributions for an in-action media reform”, de Adilson Vaz Cabral Filho y Ana Lúcia Nunes de Sousa, de la Universidade Federal Fluminense y Universidade Federal do Rio de Janeiro, respectivamente, es una  investigación que se centra en el proceso histórico de Indymedia a lo largo de la década de 2000 y su legado para el activismo mediático contemporáneo en una era de convergencia digital que pone de relieve la necesidad de la movilización social con productos y procesos de comunicación para una sociedad que demanda democracia.

    Por su parte, Helena Lima, de la Universidade do Porto, reflexiona sobre las elecciones portuguesas de 1975 desde el estudio de la cobertura informativa y propaganda política en la campaña electoral, con el objetivo de proyectar la influencia de la propaganda en la prensa durante los meses previos a las elecciones, analizando el contenido de las noticias publicadas, los elementos de composición periodística y también ciertos efectos discursivos, a fin de  comprender posibles procesos de sesgo informativo.

    Además de las anteriores firmas invitadas, los artículos contenidos en el monográfico responden a inquietudes investigadoras diversas. El análisis discursivo de los carteles políticos en la Nicaragua sandinista que realiza Rozinaldo Antonio Miani, de la Universidade Estadual de Londrina, revela que los carteles gráficos utilizados en el contexto de las grandes campañas del gobierno sandinista se constituyeron como prácticas comunicativas de propaganda ideológica y cumplieron una función educativa y de politización, así como de movilización popular en defensa de la Revolución. También el marco centroamericano, Sarelly Martínez analiza la “Travesía por la vida del EZLN desde la perspectiva del framing” para concluir que el grupo insurgente ha modificado su discurso, desde un posicionamiento inicial del sistema político mexicano como antagonista principal en 1994, a causas más universales que tienen que ver con problemas generados por el capitalismo, y el propósito del zapatismo de destruir el sistema económico predominante en la actualidad.

    En “Posibilidades y límites de la propaganda semántica en la era de las redes sociales: primavera, revolución, crisis o contrarrevolución árabe”, Pablo Sapag y Laura Pérez Rastrilla concluyen que en el contexto de las protestas, cambios de gobierno y conflictos armados en países árabes desde finales de 2010, el mayor o menor uso y la consolidación de las cuatro etiquetas revela el poder o la debilidad persuasiva y clasificatoria de esas definiciones de ocasión y el alcance real de unas redes sociales útiles para la agitación, pero ineficaces como agentes de cambios sociopolíticos profundos.

    Desde la Universitat de Barcelona, Meritxell Martínez-Riera y Roger Cuartielles Saura ponen de relieve en su trabajo titulado “Innovación e incentivos en las nuevas narrativas de protesta: el uso de referentes audiovisuales como La casa de papel” cómo la acción colectiva ha adoptado símbolos iconográficos y elementos narrativos de productos audiovisuales contemporáneos, a partir del análisis de una de las ficciones de mayor éxito internacional en los últimos años en el contexto de dos movilizaciones recientes.

    Ester Boquera (Universidad Ramon Lull) y Enric Marín (Universidad Autónoma de Barcelona), reflexionan sobre las repercusiones del proceso revolucionario de 1936 en el panorama informativo-persuasivo de Cataluña al inicio de la Guerra Civil para proyectar que las transformaciones afectaron a los sectores del cine, la prensa, la radio y el cartelismo a través de las distintas formas de incautación o nacionalización llevadas a cabo por sindicatos, partidos e instituciones en el marco de la disputa por el poder y cómo reaccionó el gobierno de la Generalidad: con la apropiación de medios clave y la creación de unidades gubernamentales con competencias en la comunicación de masas y la reorganización de los recursos informativo-persuasivos, centralizados a partir de entonces en la Presidencia del gobierno. En el contexto de la posguerra, Armando Recio García, de la Universidad Complutense de Madrid, visibiliza en qué medida la resistencia armada de los maquis comprendió desde sus inicios que la propaganda debía ser un elemento de acompañamiento fundamental en sus acciones contra la dictadura de Franco.

    El artículo titulado “La muerte ya no mata: epistemes comunicacionales, culto a los mártires en las CEBs y contradicciones sociales en Brasil”, de Gibran Luis Lachowski y Yuji Gushiken, de la Universidade Federal de Mato Grosso, apunta a la potencialidad descolonial de este culto en la medida en que sus organizadores y participantes producen un universo de significados en la conjunción de la religiosidad popular con una práctica sociorreligiosa cuya dimensión sagrada politiza la demanda por la construcción de una realidad crítica y alternativa al diseño de mundo de la modernidad. Tema sobre el que, desde una perspectiva más histórica, reflexiona el trabajo titulado “De la comunicación a la propaganda en la agitación política de la Modernidad: legado para el mundo contemporáneo”, de Eduardo Fernández García, que analiza cómo las enseñanzas históricas sobre los detonantes de la acción política demuestran que la movilización requiere apoyarse en potentes canales comunicativos de legitimación para concluir que no es un fenómeno de la contemporaneidad, sino una constante verificable desde las contiendas dialécticas del mundo clásico.

    El trabajo de Alberto Pena-Rodríguez y Lucía Ballesteros-Aguayo, de las Universidades de Vigo y Málaga, complementa desde la perspectiva de la diáspora el estudio de Helena Lima sobre la Revolución de los Claveles, pues aborda la campaña propagandística del Portuguese Times durante las elecciones de 1975 en Portugal analizando algunas de las acciones más significativas de esta cabecera, que logró movilizar a miles de inmigrantes mediante una apelación al miedo a la instauración de una dictadura comunista. Mientras que Karla de Lourdes y Maria Érica de Oliveira Lima, en el artículo titulado “Elecciones 2020 y pandemia: propaganda política e interacción entre candidatos y votantes en Facebook”, analizan cuáles fueron las estrategias de comunicación adoptadas por los tres candidatos más votados en la alcaldía de Natal en las páginas de la conocida red social, concluyendo que las situaciones de interacción fueron eficaces en las conversaciones de apoyo y elogio a los aspirantes.

    Por último, Alfonso Corral, Cayetano Fernández y Carmela García Ortega, de la Universidad de San Jorge, analizan el discurso de la prensa española sobre los liderazgos internos de la revolución egipcia, de enero y febrero de 2011, que supuso el final de la era Hosni Mubarak, con el objetivo de explorar las narrativas comunes y específicas de cada diario en torno a los protagonistas del cambio sociopolítico y conocer cómo fue la caracterización que de ellos realizó la prensa, para concluir que los periódicos tendieron a clasificar a los actores de la revolución, sobre todo a los individuales (El Baradei y Mubarak), como héroes o villanos, mientras que los protagonistas colectivos (los jóvenes, el Ejército y los Hermanos Musulmanes) fueron objeto de un tratamiento menos maniqueo en una cobertura en la que los estereotipos y prejuicios sobre el mundo araboislámico estuvieron presentes.

    Esperamos que los interesantes trabajos contenidos en este monográfico promovido por la Sección “Historia de la Comunicación Social” de la Asociación Española de Investigación en Comunicación logren promover el interés por los fenómenos históricos, siempre susceptibles de ser estudiados como marcos de interés para comprender el presente.